Un beso con los ojos cerrados en sonrisa
con esa hermosa boca húmeda de lluvia.
La calle el escenario
y la gente que pasaba los testigos
de nuestro amor infinito
Tu y yo, en medio de ninguna parte
sin nada más que nos hiciera falta
o importara
Tu y yo solos en el mundo
en el centro de la mirada ajena
Y después, sin saber porque
sin hablar, sin decir adiós
sin explicarte, todo se acabó
Me quedó un recuerdo tan dulce
y tan amargo
Tanta rabia y aún así tanto amor
Que no soy capaz de olvidar
esos pocos días de pasión y gloria
en los que tu sola mirada, tu roce
me hacía volar hasta la cima del mundo
martes, 27 de noviembre de 2007
lunes, 26 de noviembre de 2007
Descansa
Abres tu boca
y como un trueno
resuena en mis oídos
tu voz enronquecida.
Has llorado con lágrimas de sangre
hombre mio, en mi brazos refugiado
tu frente sobre mi hombro
tu corazón en mi mano.
Como te he querido, cuanto
y cuanto he querido llorar contigo
pero necesitabas mi fuerza
y la has tenido.
Te he sujetado, abrazada la cintura
y he logrado mantenerte erguido
hombre mio,
cuanto más te he amado
al verte tan herido.
Descansa, yo vigilo
mis ojos no dormirán esta noche
Taparé tu cuerpo con las mantas
y vigilaré tu sueño, tu respiración.
Mañana amanecerá de nuevo
y el nuevo día traerá vientos más suaves
te lo prometo vida mía.
y como un trueno
resuena en mis oídos
tu voz enronquecida.
Has llorado con lágrimas de sangre
hombre mio, en mi brazos refugiado
tu frente sobre mi hombro
tu corazón en mi mano.
Como te he querido, cuanto
y cuanto he querido llorar contigo
pero necesitabas mi fuerza
y la has tenido.
Te he sujetado, abrazada la cintura
y he logrado mantenerte erguido
hombre mio,
cuanto más te he amado
al verte tan herido.
Descansa, yo vigilo
mis ojos no dormirán esta noche
Taparé tu cuerpo con las mantas
y vigilaré tu sueño, tu respiración.
Mañana amanecerá de nuevo
y el nuevo día traerá vientos más suaves
te lo prometo vida mía.
jueves, 22 de noviembre de 2007
Quisiera
Quisiera ser la luna que te observa
o el viento que acaricia tus mejillas.
La sombra donde cobijas tus miedos
donde demuestras tu ira.
Quisiera dejarte entre las manos
el tiempo que nos queda.
Confiarte la misma vida mía
Que el velo misterioso que te envuelve
se deshaga en el amanecer lluvioso
de esta madrugada.
Porque no te alcanzo
no llego a tu medida ni a tu altura
te siento lejos y distante
y frío
Y cuando te toco
tu piel no se entibia
ni tus ojos se encienden como antes.
Miras, pero a un horizonte más allá de mi
de mi amor entregado
A lo lejos se esconden tus sueños
y mis miedos.
La suerte está echada
y el mañana escrito.
No puedo retenerte
ni seguirte.
Quisiera que el destino fuera otro
pero no puedo, el mio es perderte.
o el viento que acaricia tus mejillas.
La sombra donde cobijas tus miedos
donde demuestras tu ira.
Quisiera dejarte entre las manos
el tiempo que nos queda.
Confiarte la misma vida mía
Que el velo misterioso que te envuelve
se deshaga en el amanecer lluvioso
de esta madrugada.
Porque no te alcanzo
no llego a tu medida ni a tu altura
te siento lejos y distante
y frío
Y cuando te toco
tu piel no se entibia
ni tus ojos se encienden como antes.
Miras, pero a un horizonte más allá de mi
de mi amor entregado
A lo lejos se esconden tus sueños
y mis miedos.
La suerte está echada
y el mañana escrito.
No puedo retenerte
ni seguirte.
Quisiera que el destino fuera otro
pero no puedo, el mio es perderte.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Augurio
Sería incongruente
deciros que estoy viva
pero siento la muerte.
Está cerca del cerro donde camino
donde cada tarde dejo un poco de mi misma
entre los matorrales secos.
Está entre los árboles del parque
la muerte, agazapada
como la misma muerte desbrozada
como la penitente vida desahuciada.
Augurio de la soledad futura
apagas mi sol con una sombra dura
que envuelve mi pasión y mi cordura.
Y envuelves, en harapos negros
la vida que soñé para mi
cuando era niña.
Y enredas en tus hilos negros
los hijos que no tuve
los amores que se fueron perdiendo.
Es todo tan triste y pertinaz
tan largo y tan corto a la vez
que no quiero que acabe
pero quiero terminar.
Descansar de una vez de los tormentos
de los miedos que habitan en mi alma
de mujer.
No quiero más que nada más
llegar al puerto, al que me toque.
Atracar y tumbarme en la cubierta
yerta, hasta que el adiós me llegue.
deciros que estoy viva
pero siento la muerte.
Está cerca del cerro donde camino
donde cada tarde dejo un poco de mi misma
entre los matorrales secos.
Está entre los árboles del parque
la muerte, agazapada
como la misma muerte desbrozada
como la penitente vida desahuciada.
Augurio de la soledad futura
apagas mi sol con una sombra dura
que envuelve mi pasión y mi cordura.
Y envuelves, en harapos negros
la vida que soñé para mi
cuando era niña.
Y enredas en tus hilos negros
los hijos que no tuve
los amores que se fueron perdiendo.
Es todo tan triste y pertinaz
tan largo y tan corto a la vez
que no quiero que acabe
pero quiero terminar.
Descansar de una vez de los tormentos
de los miedos que habitan en mi alma
de mujer.
No quiero más que nada más
llegar al puerto, al que me toque.
Atracar y tumbarme en la cubierta
yerta, hasta que el adiós me llegue.
sábado, 17 de noviembre de 2007
Todos los días
Tengo tanto de ti
pero es tan poco...
Te veo cada dia
y cada día oigo tus pasos y tu risa
pero estás tan lejos...
Los meses y los años van pasando
y el tiempo va limando el dolor
la certidumbre de saber
que nunca besarás mi boca
y que mi nuca sensible no sentirá el roce
de tus dedos.
Mis brazos se quedarán vacios
o rodearán cuerpos que en realidad no desean.
Mis ojos mirarán los ojos de otros hombres
pero solo sentirán los tuyos.
Mi cama se cubrirá de hielo en el verano
y el dolor se irá apaciguando.
Qué de tiempo perdido
a la espera, inútil,
porque tu siempre has amado a otra.
No te he visto mirar a nadie más
ni coqueteos, ni requiebros,
Ninguna mujer ha podido
acorralarte en un rincón y hacerte pensar
que podrías serle infiel.
Que podrías hacer en otro cuerpo
las locuras que hacías en el suyo.
Y yo, que siempre esperaba
observando y temiendo
he consolado la muerte de mis sueños
pensando que no has querido a nadie más
que a ella.
Que ni yo, ni ninguna otra mujer fuimos,
en un mundo de locos y amor fácil,
una opción.
pero es tan poco...
Te veo cada dia
y cada día oigo tus pasos y tu risa
pero estás tan lejos...
Los meses y los años van pasando
y el tiempo va limando el dolor
la certidumbre de saber
que nunca besarás mi boca
y que mi nuca sensible no sentirá el roce
de tus dedos.
Mis brazos se quedarán vacios
o rodearán cuerpos que en realidad no desean.
Mis ojos mirarán los ojos de otros hombres
pero solo sentirán los tuyos.
Mi cama se cubrirá de hielo en el verano
y el dolor se irá apaciguando.
Qué de tiempo perdido
a la espera, inútil,
porque tu siempre has amado a otra.
No te he visto mirar a nadie más
ni coqueteos, ni requiebros,
Ninguna mujer ha podido
acorralarte en un rincón y hacerte pensar
que podrías serle infiel.
Que podrías hacer en otro cuerpo
las locuras que hacías en el suyo.
Y yo, que siempre esperaba
observando y temiendo
he consolado la muerte de mis sueños
pensando que no has querido a nadie más
que a ella.
Que ni yo, ni ninguna otra mujer fuimos,
en un mundo de locos y amor fácil,
una opción.
jueves, 8 de noviembre de 2007
Me equivoqué
Miré tus ojos mentirosos,
traicioneros
y no vi más que lo que quise ver:
Amor bajo una luna llena
Y sábanas revueltas de pasión.
El tránsito fue rápido y tan duro
Te dí la vida entera
en una noche eterna de locura ciega
de cálidos susurros y caricias lentas.
Y en la mañana,
en la adormilada ternura de tu cama tibia
me miraste, y en tus ojos no había nada
ni amor, ni calidez,
ni siquieras pudiste pronunciar mi nombre.
Y mi desnudez se hizo grande
y ocupó todo mi cuerpo,
la habitación entera.
Y la vergüenza se hizo también grande
y me cubrió.
Alcé mi cuerpo de la cama
me vestí y atravesé la puerta
y tu no dijiste una palabra.
Y en el pasillo lloré la desnudez y la vergüenza
de la pasión inútil,
del sexo traicionado
de la inocencia perdida.
Cuando pude irme
me sentí, dejando de lado todo lo perdido,
mujer,
mujer herida por primera vez.
traicioneros
y no vi más que lo que quise ver:
Amor bajo una luna llena
Y sábanas revueltas de pasión.
El tránsito fue rápido y tan duro
Te dí la vida entera
en una noche eterna de locura ciega
de cálidos susurros y caricias lentas.
Y en la mañana,
en la adormilada ternura de tu cama tibia
me miraste, y en tus ojos no había nada
ni amor, ni calidez,
ni siquieras pudiste pronunciar mi nombre.
Y mi desnudez se hizo grande
y ocupó todo mi cuerpo,
la habitación entera.
Y la vergüenza se hizo también grande
y me cubrió.
Alcé mi cuerpo de la cama
me vestí y atravesé la puerta
y tu no dijiste una palabra.
Y en el pasillo lloré la desnudez y la vergüenza
de la pasión inútil,
del sexo traicionado
de la inocencia perdida.
Cuando pude irme
me sentí, dejando de lado todo lo perdido,
mujer,
mujer herida por primera vez.
Tengo miedo
Tengo miedo,
miedo de que el tiempo
en su caminar pausado inexorable
acabe por fin de un solo golpe mortal
con lo poco que queda de mi amor
El tiempo y tu
enemigos de mi inocencia
de la crédula dulzura que cogiste entre tus manos
que alojaste en tu corazón maldito
para aplastarlas lentamente
Ahora mi sangre se cuela entre tus dedos
Aprietas mi corazón
y el dolor es cada vez más grande
pero ahora yo no temo
el tiempo y tu pronto acabaran errados
y mi duelo comenzará
entre el anhelo y el alivio
de haberte perdido.
Mi ojos han llorado
pero ya apenas lloran
Ahora observan tu manos sucias
tu alma negra que se hace nítida
y visible en ese rostro de piedra
El tiempo ha aclarado mis mirada
y he visto en tu mirada misteriosa
ambición y muerte.
Y en tu casa he visto
hombres como tu, reunidos
sentados a la mesa de la miseria del mundo
y la pobreza
repartiendo porciones de riqueza.
Que ciega
que tonta enamorada.
Pero ya he crecido
y ahora entiendo que los hombres no cambian
que quizás ni siquiera tu me has engañado
que fui yo sola la que cree mi ídolo
la que le puse cara a un sueño de niños.
Adiós amor imaginado
dejaré atrás contigo el dolor del engaño
las mañanas desoladas
Me montaré en el tiempo
y me marcharé en busca de horizontes
de una vida nueva.
miedo de que el tiempo
en su caminar pausado inexorable
acabe por fin de un solo golpe mortal
con lo poco que queda de mi amor
El tiempo y tu
enemigos de mi inocencia
de la crédula dulzura que cogiste entre tus manos
que alojaste en tu corazón maldito
para aplastarlas lentamente
Ahora mi sangre se cuela entre tus dedos
Aprietas mi corazón
y el dolor es cada vez más grande
pero ahora yo no temo
el tiempo y tu pronto acabaran errados
y mi duelo comenzará
entre el anhelo y el alivio
de haberte perdido.
Mi ojos han llorado
pero ya apenas lloran
Ahora observan tu manos sucias
tu alma negra que se hace nítida
y visible en ese rostro de piedra
El tiempo ha aclarado mis mirada
y he visto en tu mirada misteriosa
ambición y muerte.
Y en tu casa he visto
hombres como tu, reunidos
sentados a la mesa de la miseria del mundo
y la pobreza
repartiendo porciones de riqueza.
Que ciega
que tonta enamorada.
Pero ya he crecido
y ahora entiendo que los hombres no cambian
que quizás ni siquiera tu me has engañado
que fui yo sola la que cree mi ídolo
la que le puse cara a un sueño de niños.
Adiós amor imaginado
dejaré atrás contigo el dolor del engaño
las mañanas desoladas
Me montaré en el tiempo
y me marcharé en busca de horizontes
de una vida nueva.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Mi cuerpo
Mi cuerpo
es fuente solitaria
Atarceder ante una noche quieta
Fuerte y débil
Grande y pequeño
Mi cuerpo es lo que siento
lo que se de mi misma
Lo que nadie sabe
Mi espejo me devuelve una blancanieves
aspirante a reina de corazones
caducada
Romántica escaldada una y mil veces
amante en paro
Mujer con miedo y tal vez,
tal vez, con ganas de amar de nuevo
es fuente solitaria
Atarceder ante una noche quieta
Fuerte y débil
Grande y pequeño
Mi cuerpo es lo que siento
lo que se de mi misma
Lo que nadie sabe
Mi espejo me devuelve una blancanieves
aspirante a reina de corazones
caducada
Romántica escaldada una y mil veces
amante en paro
Mujer con miedo y tal vez,
tal vez, con ganas de amar de nuevo
Pájarillos
Pájaros de mi ciudad
pajarillos
empollados en nidos imposibles
Aprendices de equilibrista
pollos
sobre las cuerdas de tender.
Comedores de migas y migajas
basureros ecológicos de las terrazas
de las aceras.
Planeadores que escapan de los coches
en la tramposa calzada.
Pájaros grises y marrones
de los colores del humo y el ruido.
Madrugadores pájaros
de pico y pluma en ristre
y piar inoportuno.
Cantores de la soledad
en los balcones de las casas vacías.
pajarillos
empollados en nidos imposibles
Aprendices de equilibrista
pollos
sobre las cuerdas de tender.
Comedores de migas y migajas
basureros ecológicos de las terrazas
de las aceras.
Planeadores que escapan de los coches
en la tramposa calzada.
Pájaros grises y marrones
de los colores del humo y el ruido.
Madrugadores pájaros
de pico y pluma en ristre
y piar inoportuno.
Cantores de la soledad
en los balcones de las casas vacías.
viernes, 2 de noviembre de 2007
Te sigo amando
Te sigo amando.
En el rincón más oscuro de tu alma
me he escondido
y espío el amor que no me has dado
entre las brumas del sueño y el olvido.
Espío a quién le das ahora
lo que yo he perdido.
Te sigo amando.
Me encierro en el fondo de tu alma
y me amarro al vacío
abrasador de la soledad y de la rabia.
Te he perdido sin saber porque
ni como.
Sin ser consciente y sin conciencia
te has perdido entre las hierbas
altas del camino
y has abandonado lo que más querías
Todo está perdido.
Que pronto has olvidado
Te miro con la envida del que se ha quedado
solo.
Te sigo amando.
Me entierro en lo profundo de tu alma
y trato de rasgarte las entrañas.
Quiero que sufras como yo he sufrido.
Que no te sientas libre
para volver a amar
cuando mi herida está tan tierna.
Lávate las manos
y deja sangrar al corazón
hasta que la sangre salga roja y no negra.
Deja que los humores malignos salgan de tu cuerpo
Tal vez entonces yo abandonaré tu alma.
En el rincón más oscuro de tu alma
me he escondido
y espío el amor que no me has dado
entre las brumas del sueño y el olvido.
Espío a quién le das ahora
lo que yo he perdido.
Te sigo amando.
Me encierro en el fondo de tu alma
y me amarro al vacío
abrasador de la soledad y de la rabia.
Te he perdido sin saber porque
ni como.
Sin ser consciente y sin conciencia
te has perdido entre las hierbas
altas del camino
y has abandonado lo que más querías
Todo está perdido.
Que pronto has olvidado
Te miro con la envida del que se ha quedado
solo.
Te sigo amando.
Me entierro en lo profundo de tu alma
y trato de rasgarte las entrañas.
Quiero que sufras como yo he sufrido.
Que no te sientas libre
para volver a amar
cuando mi herida está tan tierna.
Lávate las manos
y deja sangrar al corazón
hasta que la sangre salga roja y no negra.
Deja que los humores malignos salgan de tu cuerpo
Tal vez entonces yo abandonaré tu alma.
viernes, 26 de octubre de 2007
Adiós
El hombre que me amaba se ha marchado
ha dejado sus huellas en la cama
y ha marcado mi cuerpo con sus manos
Pero se ha marchado
ha recogido sus cosas, lentamente
mirando sobre su hombro como le observaba
diciéndome cosas con sus ojos.
Pero ha hecho las maletas
se ha tomado un café
sentado sobre los pies de la cama
bebiendo sorbo a sorbo, lentamente
mientras yo le observaba
y el me decía cosas con sus ojos
Pero su boca callaba.
Sobre el espejo de la cómoda
veía su espalda
su pelo negro, su nuca desorientada
y sabía que no vería mas de el en el futuro
Porque hay cosas que el amor no cambia
yo no puedo dejarlo todo
y el tampoco
Son muchas las horas de vuelo
entre su casa y la mía
muchas las cosas que nos atan
los sentimientos amarrados
la distancia.
Nuestro amor, intenso
no puede con todo
De modo que cogió sus cosas
miró en derredor sin mirar nada
y supe que no quería decirme adiós.
Me acerque y le abrace con fuerza
no quise besarle
ya le besé anoche por última vez.
Me agarré a su cuerpo unos instantes
y después, muriendo, le empujé a la puerta
y cuando salió,
en cuanto se dio la vuelta
cerré.
Ahora solo lloro y paseo por la casa
tan sola, tan oscura
como la esperanza perdida
de saber
que nunca le volveré a ver.
ha dejado sus huellas en la cama
y ha marcado mi cuerpo con sus manos
Pero se ha marchado
ha recogido sus cosas, lentamente
mirando sobre su hombro como le observaba
diciéndome cosas con sus ojos.
Pero ha hecho las maletas
se ha tomado un café
sentado sobre los pies de la cama
bebiendo sorbo a sorbo, lentamente
mientras yo le observaba
y el me decía cosas con sus ojos
Pero su boca callaba.
Sobre el espejo de la cómoda
veía su espalda
su pelo negro, su nuca desorientada
y sabía que no vería mas de el en el futuro
Porque hay cosas que el amor no cambia
yo no puedo dejarlo todo
y el tampoco
Son muchas las horas de vuelo
entre su casa y la mía
muchas las cosas que nos atan
los sentimientos amarrados
la distancia.
Nuestro amor, intenso
no puede con todo
De modo que cogió sus cosas
miró en derredor sin mirar nada
y supe que no quería decirme adiós.
Me acerque y le abrace con fuerza
no quise besarle
ya le besé anoche por última vez.
Me agarré a su cuerpo unos instantes
y después, muriendo, le empujé a la puerta
y cuando salió,
en cuanto se dio la vuelta
cerré.
Ahora solo lloro y paseo por la casa
tan sola, tan oscura
como la esperanza perdida
de saber
que nunca le volveré a ver.
martes, 23 de octubre de 2007
Árboles
Es el tiempo del otoño
Los árboles se desprenden de sus hojas
y las ramas pierden la vergüenza de mostrarse
Pero su desnudez es falsa
Les cubre la corteza, el viento
el sol que asoma tibio y las calienta
Las mecen las risas de los niños en el parque
y el suave murmullo de las fuentes
Y cuando pasen los días al invierno
y el frío amenace congelar su savia
las cubrirán, afortunadas ramas
hojas nuevas
Será el tiempo de la primavera
Los árboles se desprenden de sus hojas
y las ramas pierden la vergüenza de mostrarse
Pero su desnudez es falsa
Les cubre la corteza, el viento
el sol que asoma tibio y las calienta
Las mecen las risas de los niños en el parque
y el suave murmullo de las fuentes
Y cuando pasen los días al invierno
y el frío amenace congelar su savia
las cubrirán, afortunadas ramas
hojas nuevas
Será el tiempo de la primavera
lunes, 22 de octubre de 2007
Tu vientre
Tu vientre es vértigo en mis manos
Tu vientre es sendero misterioso
Tu vientre es amor y es desengaño
Tu vientre es el terrerno donde mi sexo anida
Tu vientre es el mar que moja mis caricias
Tu vientre es el monte que mi boca escala
Tu vientre es el sol que quema mis heridas
Tu vientre es la pasión que me hace daño
Tu vientre es el vientre de los hados
Tu vientre es mi vida, pero también mi muerte
Tu vientre es magia, pero también locura
Ti vientre es libertad, pero también tragedia
Tu vientre es la sed saciada
Tu vientre es el amor colmado
Tu vientre es mi futuro y mi pasado
Tu vientre es mi presente
Tu vientre es sendero misterioso
Tu vientre es amor y es desengaño
Tu vientre es el terrerno donde mi sexo anida
Tu vientre es el mar que moja mis caricias
Tu vientre es el monte que mi boca escala
Tu vientre es el sol que quema mis heridas
Tu vientre es la pasión que me hace daño
Tu vientre es el vientre de los hados
Tu vientre es mi vida, pero también mi muerte
Tu vientre es magia, pero también locura
Ti vientre es libertad, pero también tragedia
Tu vientre es la sed saciada
Tu vientre es el amor colmado
Tu vientre es mi futuro y mi pasado
Tu vientre es mi presente
jueves, 18 de octubre de 2007
Entra en casa
El sol que te calienta se ha marchado
y se ha quedado fría tu piel sobre la hierba
Desnudo tu cuerpo no resistirá la noche
que se acerca
Se que apenas puedes levantarte
que no te queda alma para huir
pero por mi, por lo que quieras
levanta de esa tierra que te ata
camina bajo la sombra de la luna quieta
y entra en casa
Nada te parecerá tan triste
cuando este día aciago se termine
y amanezca
Podrás con el, podrás seguir andando
aunque la sangre de tus venas esté helada
y tu corazón muerto
Abre los ojos y levanta,
por mi, por lo que quieras
álzate sobre la hierba blanda
camina bajo la sombra de la luna quieta
y entra en casa.
y se ha quedado fría tu piel sobre la hierba
Desnudo tu cuerpo no resistirá la noche
que se acerca
Se que apenas puedes levantarte
que no te queda alma para huir
pero por mi, por lo que quieras
levanta de esa tierra que te ata
camina bajo la sombra de la luna quieta
y entra en casa
Nada te parecerá tan triste
cuando este día aciago se termine
y amanezca
Podrás con el, podrás seguir andando
aunque la sangre de tus venas esté helada
y tu corazón muerto
Abre los ojos y levanta,
por mi, por lo que quieras
álzate sobre la hierba blanda
camina bajo la sombra de la luna quieta
y entra en casa.
Troncos
Ha pasado el tiempo de los sueños
de las vides en flor
de los jazmines.
Melancolía de átomos de luna
colándose curiosos en los ojos
de los otros.
Encuadran con sus iris rotos
la oscuridad de la noche,
y en su belleza,
palabra vana y hueca,
han plantado semillas venenosas
Las heridas en los surcos dibujados
de esta tierra maldita
pronto sangrarán cual manantiales
Y enriquecido el color negro
de la muerte
por encima del sol y la belleza
se regará con los líquidos que brotan
de la fuente
Y nacerán de las ramas de los árboles
retorcidos miembros
monstruos sobre los troncos abrumados
con las heridas abiertas
y en los surcos, navegando,
las ilusiones muertas.
de las vides en flor
de los jazmines.
Melancolía de átomos de luna
colándose curiosos en los ojos
de los otros.
Encuadran con sus iris rotos
la oscuridad de la noche,
y en su belleza,
palabra vana y hueca,
han plantado semillas venenosas
Las heridas en los surcos dibujados
de esta tierra maldita
pronto sangrarán cual manantiales
Y enriquecido el color negro
de la muerte
por encima del sol y la belleza
se regará con los líquidos que brotan
de la fuente
Y nacerán de las ramas de los árboles
retorcidos miembros
monstruos sobre los troncos abrumados
con las heridas abiertas
y en los surcos, navegando,
las ilusiones muertas.
lunes, 15 de octubre de 2007
Dedos
Los dedos de mis manos andan solos
caminan sobre tu piel blanca
siguiendo los surcos del otoño
Se enredan en tu vello crespo
y cuentan tus colinas y tus huecos
Mis dedos se cuelan en tu ombligo
y en tu ombligo nadan y bucean
Los dedos de mis manos andan solos
Se asoman a tu vientre misterioso
y dudan
Les da vértigo seguir por las vertientes
que marcan tus caderas enredadas
en el vello furioso de tu pelvis
Pero les llama el volcán que de tu vientre surge
y siguen mis dedos el camino abajo
hasta la base
Y suben contoneándose nerviosos
trepando, acariciando, susurrando roces
desbrozando tu piel
En donde late el corazón más puro
la más fiera pasión, la más ardiente
mis dedos se despliegan obedientes
Y procuran el llanto silencioso
liberador, aterrador, hermoso
del amor desatado, incontinente,
y poderoso
caminan sobre tu piel blanca
siguiendo los surcos del otoño
Se enredan en tu vello crespo
y cuentan tus colinas y tus huecos
Mis dedos se cuelan en tu ombligo
y en tu ombligo nadan y bucean
Los dedos de mis manos andan solos
Se asoman a tu vientre misterioso
y dudan
Les da vértigo seguir por las vertientes
que marcan tus caderas enredadas
en el vello furioso de tu pelvis
Pero les llama el volcán que de tu vientre surge
y siguen mis dedos el camino abajo
hasta la base
Y suben contoneándose nerviosos
trepando, acariciando, susurrando roces
desbrozando tu piel
En donde late el corazón más puro
la más fiera pasión, la más ardiente
mis dedos se despliegan obedientes
Y procuran el llanto silencioso
liberador, aterrador, hermoso
del amor desatado, incontinente,
y poderoso
Mala suerte
Salían de todas partes
como hormigas huyendo del hormiguero
pero no reconocí ninguna cara
Los ojos de los que pasaban no veían
y chocaban contra mi.
Mi cuerpo se ancló sobre el asfalto
esperando rostros conocidos
que no llegaban
El olor a sangre y a terror
devoraba mis pulmones
pero la espera era infinita
los mios estaban allí
Por fin dejaron de salir
solo se oían lamentos y quejidos
algunos se arrastraban hacia afuera
pero no salían
Los veía por la grieta enorme
abierta como un vientre herido
en el muro espeso
Veía los cuerpos informes
pero no veía a los mios.
Empezaron a llegar las ambulancias
hordas de mujeres y hombres se acercaban
ahora en dirección opuesta
chocaban contra mi espalda.
Corrían a sacar a los muertos
y a los heridos
corrían a rescatar la vida del infierno
donde solo había restos de carne quemada.
Al cabo de no se cuanto tiempo
volví la espalda al caos
y eché a andar contra corriente
sabiendo que los mios
no habían tenido suerte.
como hormigas huyendo del hormiguero
pero no reconocí ninguna cara
Los ojos de los que pasaban no veían
y chocaban contra mi.
Mi cuerpo se ancló sobre el asfalto
esperando rostros conocidos
que no llegaban
El olor a sangre y a terror
devoraba mis pulmones
pero la espera era infinita
los mios estaban allí
Por fin dejaron de salir
solo se oían lamentos y quejidos
algunos se arrastraban hacia afuera
pero no salían
Los veía por la grieta enorme
abierta como un vientre herido
en el muro espeso
Veía los cuerpos informes
pero no veía a los mios.
Empezaron a llegar las ambulancias
hordas de mujeres y hombres se acercaban
ahora en dirección opuesta
chocaban contra mi espalda.
Corrían a sacar a los muertos
y a los heridos
corrían a rescatar la vida del infierno
donde solo había restos de carne quemada.
Al cabo de no se cuanto tiempo
volví la espalda al caos
y eché a andar contra corriente
sabiendo que los mios
no habían tenido suerte.
miércoles, 10 de octubre de 2007
En silencio
Me iré en silencio
sin que nadie note que me he ido
no haré ruido.
El silencio de la noche será el único testigo
me iré despacio
y no derramaré sobre el camino
ni lágrimas ni gritos
Acallaré los lamentos de mi corazón maldito
hasta que llegue al límite del bosque.
Pero allí, gritaré hasta quedarme muda
Levantaré mis ojos hacia el cielo
y maldeciré, maldeciré desesperada
Luego me tenderé sobre la hierba
haré surcos en la tierra
y en ellos plantaré el olvido.
sin que nadie note que me he ido
no haré ruido.
El silencio de la noche será el único testigo
me iré despacio
y no derramaré sobre el camino
ni lágrimas ni gritos
Acallaré los lamentos de mi corazón maldito
hasta que llegue al límite del bosque.
Pero allí, gritaré hasta quedarme muda
Levantaré mis ojos hacia el cielo
y maldeciré, maldeciré desesperada
Luego me tenderé sobre la hierba
haré surcos en la tierra
y en ellos plantaré el olvido.
martes, 9 de octubre de 2007
La memoria
La memoria traiciona mis recuerdos
y cambia las historias en mi mente.
Pero lo importante permanece.
Aunque pierdo los detalles
no he perdido la sensación de tu tacto
o el olor de tu piel
Aún recuerdo el color de tu pelo
y como se encrespaba con la lluvia.
Y aún puedo sonreír con tu sonrisa.
Partí detrás de un sueño
con la soberbia de mi juventud por equipaje.
No recuerdo si te dije adiós.
Dejé atrás la vida entera.
Y ni tan solo mis ojos se volvieron a mirar
al alejarme.
Hoy han pasado los años,
soy más vieja, quizá no mas sabia
y lo que fue da igual.
Ya ni siquiera estoy segura de que tu me amaras
tal vez te fuiste tu
tal vez yo me quedé mirando en la ventana
La memoria me traiciona,
me engaña, me pone trampas
en las que caigo siempre
siento la nostalgia
cuando hace mucho que me llegó el olvido.
Pero es el último vestigio del pasado.
y cambia las historias en mi mente.
Pero lo importante permanece.
Aunque pierdo los detalles
no he perdido la sensación de tu tacto
o el olor de tu piel
Aún recuerdo el color de tu pelo
y como se encrespaba con la lluvia.
Y aún puedo sonreír con tu sonrisa.
Partí detrás de un sueño
con la soberbia de mi juventud por equipaje.
No recuerdo si te dije adiós.
Dejé atrás la vida entera.
Y ni tan solo mis ojos se volvieron a mirar
al alejarme.
Hoy han pasado los años,
soy más vieja, quizá no mas sabia
y lo que fue da igual.
Ya ni siquiera estoy segura de que tu me amaras
tal vez te fuiste tu
tal vez yo me quedé mirando en la ventana
La memoria me traiciona,
me engaña, me pone trampas
en las que caigo siempre
siento la nostalgia
cuando hace mucho que me llegó el olvido.
Pero es el último vestigio del pasado.
viernes, 5 de octubre de 2007
Tal vez llueva
Tal vez llueva
El cielo gris desatará su furia
Yo lo miraré tras las cortinas
Que no me vean los rayos asomarme
Que obvien mi cara, mi figura
Yo respetaré sus atronadores ruidos
Y las descargas que en zig zag
Castigarán al negro pararrayos
Que no podrá escapar.
El cielo gris desatará su furia
Yo lo miraré tras las cortinas
Que no me vean los rayos asomarme
Que obvien mi cara, mi figura
Yo respetaré sus atronadores ruidos
Y las descargas que en zig zag
Castigarán al negro pararrayos
Que no podrá escapar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)